Serie: La gesta heroica de la División del Sur del Ejército Libertador del Perú – Por Juan Carlos Romaní [ARTÍCULO]

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Juan Pardo de Zela y los patriotas de Ica, Huancavelica, Ayacucho y Arequipa

La importancia de contar con una GRAN BASE MILITAR DEL EJÉRCITO DEL PERÚ EN LA REGIÓN ICA, radica en la acción inmediata frente a desastres de origen natural, así como en su ubicación geopolítica de estrategia militar, frente a conflictos internos y externos; conectando la capital del Perú, con las regiones de la costa, sierra y selva del sur peruano; así como un centro de logística y reabastecimiento, por los grandes recursos naturales de la región.

Estas ventajas fueron aprovechadas por los nascas, los paracas y los waris; así como por el Imperio Incaico, con el GRAN TAMBO DE ICA; así como por el Virreynato Perú, con sus bases militares, desde Chincha hasta Nasca, para proteger a los puertos por donde se exportaban millones de litros de pisco y vino; también los Libertadores, San Martín y Bolívar, se apoyaron en Ica, para sus grandes campañas militares por la libertad e independencia del Perú y Sudamérica. De igual manera, los caudillos militares peruanos, en los primeros años de la nueva República del Perú, también se sirvieron de la región Ica, para la concentración, formación y reabastecimiento de sus ejércitos.

El beneficio para la población de los territorios que hoy conforman la región Ica; con su gran base militar del Ejército del Perú naciente; se reflejaba en la formación militar y en las artes y oficios, de miles de jóvenes, en todas las épocas. Beneficios en la formación de hombres y mujeres, civiles y militares; formación con sólidos valores y principios, como la disciplina, trabajo, liderazgo, responsabilidad, resistencia, perseverancia, respeto…valores que hoy nos hacen tanta falta, en la segunda ola de la pandemia del Covid 19.

Lo mismo ocurría en otras grandes regiones del Perú, con sus grandes militares; hasta que el centralismo limeño, despojó a las regiones y provincias, de una gran parte de su identidad y de su cultura; desmantelando las grandes bases militares, hasta desaparecerlas.

LOS GRANDES MILITARES PERUANOS Y EXTRANJEROS
DE LA DIVISIÓN DEL SUR DEL EJÉRCITO DEL PERÚ

El equipo de investigación histórica de la Biblioteca Municipal “José de San Martín”, de la Municipalidad Provincial de Ica; en el año 2021, el Año del Bicentenario del Perú; continua a paso firme con la campaña educativa “Región Ica, Cuna de la Independencia“, difundiendo la verdadera historia regional de Ica, y el valioso aporte y participación de los hermanas provincias de Chincha, Pisco, Ica, Palpa, Nasca, y de las hermanas regiones de Huancavelica, Ayacucho, Arequipa, Junín, Pasco; en la guerra de la Independencia del Perú.

Nuestra aspiración y propósito, es contribuir con un granito de arena, en fortalecer los valores y la identidad regional y nacional de la generación del Bicentenario; y, que conozcan y estén orgullosos, como jóvenes iqueños, como jóvenes peruanos; que en la Región Ica, el Libertador San Martín, creó el Escuadrón de Caballería Afroperuano “Auxiliares Patriotas de Ica”, la primera unidad del Ejército del Perú Independiente, y se conformó la legendaria División del Sur del Ejército Libertador del Perú.

En ese sentido, hoy iniciamos la serie de artículos y ensayos de investigación histórica: LA GESTA HEROICA DE LA DIVISIÓN DEL SUR DEL EJÉRCITO LIBERTADOR, con artículos dedicados a revalorar el aporte y la valiosa participación, del pueblo peruano, con sus victorias y derrotas; durante la guerra de la Independencia del Perú y Sudamérica (1820 – 1826); con la finalidad de conocer, redescubrir y revalorar, la vida y obra de los hombres y mujeres, civiles y militares, peruanos y extranjeros; que con su opinión, con sus bienes y con su vida, sostuvieron la causa de la libertad y de la independencia de los pueblos libres del Perú, desde la gran base militar de Ica.

De esta manera, queremos levantar la moral de nuestros pueblos hermanos del Perú, y contribuir al cambio de actitud de algunos jóvenes irresponsables, que asisten a fiestas clandestinas y a las famosas fiestas “covid”, en plena pandemia; jóvenes huérfanos de identidad y de valores; que llevan después, el mortal virus, a sus hogares, contagiando y matando en muchas casos, a sus familiares vulnerables. Este círculo vicioso de contagio del letal coronavirus, tenemos que cortarlo, no solo con las leyes que no se cumplen ni se respetan, lamentablemente, sino, desde el corazón de cada una de las familias de la región Ica y del Perú, fortaleciendo la educación en valores, con una responsable y sólida participación y seguridad ciudadana.

LA DIVISIÓN DEL SUR DEL EJÉRCITO LIBERTADOR DEL PERÚ
EN EL SEGUNDO AÑO DE LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA

El primer comandante en jefe de la División del Sur del Ejército Libertador del Perú, fue el coronel Juan Antonio Álvarez Arenales, veterano militar argentino de origen español, quien por orden del general don José de San Martín, llegó a la ciudad de Ica el 6 de octubre de 1820.

Organizó y convirtió a la ciudad de Ica, en una gran base militar, y desde ahí, con el apoyo del pueblo iqueño; envió varias unidades de veteranos soldados argentinos y chilenos, y guerrilleros patriotas peruanos; a los pueblos hermanos de Palpa, Nasca y Acarí, obteniendo las primeras victorias del Ejército Libertador.

El 21 de octubre de 1820, Arenales proclamó la independencia de Ica, en la plaza de armas, y a los pocos minutos inició la marcha de la Expedición de la Sierra, con un ejército reforzado rumbo a Huancavelica y Ayacucho, y dejó en Ica, en la primera base militar independiente, un pequeño contingente; a cargo de los militares argentinos, José Félix Aldao y Francisco Bermúdez. Lamentablemente, no pudieron sostener la libertad de Ica, sufriendo las primeras derrotas, con el sacrificio de civiles y militares iqueños. Al poco tiempo, la base militar de Ica fue recapturada por los españoles, quienes tomaron represalias contra el pueblo iqueño, con el sanguinario militar español Santalla.

Los guerrilleros patriotas iqueños, siguieron luchando desde la sierra de Ica, con el apoyo de los guerrilleros patriotas de Huancavelica, Ayacucho, Huancayo, Arequipa y Apurímac; y, con el apoyo de San Martín, quien envió al coronel Guillermo Miller, una vez más, lograron recuperar el bastión militar de Ica. Miller persiguió a Santalla, hasta vencerlo en Coparí, Changuillo y Cachuachi.

A partir de 1821, el segundo año de la guerra de la Independencia del Perú, la base militar de Ica se prepara para combatir a las fuerzas realistas que pretendían reconquistar los pueblos libres del Perú, a sangre y fuego.

A continuación, compartimos con ustedes, estimados lectores y seguidores de las redes sociales; los documentos históricos, las fuentes históricas, que han registrado para siempre; el valioso aporte y el sacrificio del pueblo iqueño, del pueblo peruano; hasta conseguir, con sangre y fuego, la libertad e independencia del Perú y de Sudamérica.

Compartimos con ustedes, estimados jóvenes peruanos de la Generación del Bicentenario, la gesta heroica, la acción patriótica del pueblo peruano, debemos revalorar, en toda su dimensión; con pandemia y sin pandemia; y, levantar la moral, y hacer de tripas corazón, para sacar adelante a nuestras familias y a nuestro país.

21 de setiembre de 1821
JUAN PARDO DE ZELA:
COMANDANTE DE LA DIVISIÓN DEL SUR
DEL EJÉRCITO LIBERTADOR DEL PERÚ

Juan Pardo de Zela y Vidal (1788-1868) fue un militar argentino de origen español peninsular, que participó en la lucha contra las Invasiones Inglesas y en la guerra de independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata del lado independentista.

Nacido en Ferrol en 1788. Estaba casado con la limeña Tomasa de Urízar y Bernales, con quien tuvo a sus cuatro hijos: Juan, José Sebastián, Amalia y Teófilo Baldomero.

A los doce embarcó en el barco de su padre en las correrías contra corsarios ingleses hasta desembarcar en Buenos Aires. En 1811 y 1813 lucha en el Ejército del Norte durante la primera y la segunda campañas en el Alto Perú.

Producida la Revolución del 25 de mayo de 1810, abrazó la causa de los patriotas. Como ayudante del general Ortiz de Ocampo marchó a la expedición al Alto Perú. Estuvo presente en los sucesos que sofocaron la contrarrevolución de Córdoba, encabezada por Gutiérrez de la Concha y Liniers, donde casi todos los cabecillas fueron fusilados. Asistió por esos días a la entrada del general Castelli a Oruro. Se halló en los combates de Cotagaita, Suipacha, Las Piedras, Tucumán y Salta. Estuvo en el avance del Ejército Auxiliar sobre Potosí, y asistió a los desastres de Vilcapugio y Ayohuma, acción, esta última, en que fue hecho prisionero. Llevado a las Casas Matas de Callao, recuperó su libertad merced al tratado de Punchauca, al ser canjeado por el general José de San Martín, en mayo de 1821.
Se incorporó al Ejército Libertador del Perú, mandando la división que hizo la campaña de Ica.
Con el ejército del general Santa Cruz, en 1823, desembarcó en Quilca, tomó Arequipa y fue ascendido por méritos de guerra a general de brigada. Bolívar le encomendó la administración de los departamentos del centro de Perú y la pacificación de las insurrecciones de los indios de Huanta.
En octubre de 1826 era prefecto-comandante y subinspector del departamento de Ayacucho, gobernador militar de la costa del sur y de los departamentos de Arequipa, Cuzco y Puno. A pesar de los cargos desempeñados no intervino en las contiendas civiles.
Hasta su fallecimiento, a los ochenta años de edad, el general Pardo de Zela fue considerado en el Perú como una figura destacada, noble y austera. Dejó a la posteridad una Memoria sobre los episodios castrenses que se desarrollaron desde las Invasiones Inglesas hasta su incorporación al Ejército de San Martín.

Cuando había alcanzado el grado de teniente coronel, es capturado en Ayohuma y llevado a Lima, donde vive en la casa de la Inquisición. En 1814 planeo un intento golpista contra las autoridades virreinales junto a Anselmo Quiroz y otros oficiales jóvenes antes del arribo de un batallón del Real Regimiento de Talavera de la Reina, formado por españoles muy bien entrenados y leales a la monarquía. Sabían que sus milicias bajo sus órdenes no podrían vencerlos a menos que estuvieran preparados de antemano pero se muestran demasiado dubitativos y dejan pasar la oportunidad.

En 1820 se une a la Expedición Libertadora del Perú de José de San Martín. En 1823 era un coronel que mandaba el batallón Patricios. En 1826 era general de brigada y prefecto de Ayacucho, combatiendo la rebelión de Iquicha. Durante la guerra civil de 1844, era prefecto del departamento de Junín y marchó contra el coronel Francisco Deustua, que el 7 de febrero se sublevó en Huancayo pero es vencido en Patacoto. Murió en 1868 en Lima

Documentos de 1821

(Ortografía original)
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Excelentisimo Señor

El dia 21 del que rige llegué a este punto, y él 22 tome el mando de la división que accidentalmente se hallaba mandando el Teniente Coronel Aldao para tomar un conocimiento de ella, mandé que se me formase un estado exacto, el qual se me pasó, y el que incluyo á V.E. para su conocimiento por él verá V.E. que la división consta de 534 plazas de las que rebajando enfermos y empleados en comisiones quedan actos 373 hombres para emprehender qualquier yncursion sobre el enemigo, pero debo decir a V.E. mi opinión francamente pues de ella depende el que la división tenga o no buenos resultados y para el efecto es necesario que V.E. tenga un verdadero conocimiento de la calidad de la tropa y oficiales que la mandan, armamento, bestuario y recursos que proporciona esta Provincia para sostenerla, y aunque considero a V.E. ynstruido sin embargo por si no lo estubiese completamente diré á V.E. que la división no tiene un peso con que subsitir a los gastos de ella, y he empezado a tocar los recursos para poder pagar este mes y parte del pasado que se debe a la división, y otros gastos que ha hecho la división, y no encuentro en el gobierno de esta Provincia sino grandes dificultades que me ponen por objección, en razón de que ya han hecho erogaciones y que no tienen mas entradas que de aguardientes y que estas estan paralisadas por no haber mulas con que conducirse etc., pero yo estoy tocando todos los medios que esten a mis alcanses para conseguir mis objetos dejandolos convencidos de mi necesidad, la tropa está escasa de vestuario porque solo tiene gorras nuevas y cien pantalones que ultimamente les hizo el Coronel Miller, el Esquadron de Aldao está totalmente sin pantalones, hay sobre dos cientos fusiles descompuestos.

Los oficiales son los mas modernos y de consiguiente visoños y solo en la Infanteria hay tres ó quatro capaces de emprehender con ellos qualquiera tentativa sobre el enemigo porque me ayudaran, como igualmente los oficiales de Caballeria, que son los que estan desempeñando varias comisiones por sus conocimientos y aptitud en esta virtud no he determinado emprehender mi marcha á la sierra sin que primero proporcione de esta Provincia recursos para el efecto, reconponga el armamento, ynstruya y organise la división, y las mismas dificultades que se le presentaron al Comandante Aldao y al Mayor Videla para obedecer la orden del Coronel que se situase en Huaytará, son las que se me presentan a mi, por lo que hé resuelto hasta tanto recibo ordenes de V.E. mantener y sostener pequeñas partidas que oponer sobre el enemigo intentando consigo poner la División en estado de que pueda con ella conseguir ventajas sobre el Enemigo.

El Enemigo se halla en Castro Virreyna y segun el ultimo parte que acabo en este momento de recibir con cien hombres mandados por el Intendente de Huancavelica segun los espias que hé mandado y no lo dudo por la comunicación que se le interceptó y cuyo oficio acompaño a V.E. para su conocimiento.

El Coronel Domingo Tristan ha conferenciado varios puntos conmigo que pueden reglar algun tanto las operaciones de esta división, su persona nos es de bastante consideración por la gran aceptación pública que gosa en todo el interior del pais y su emigración no me deja una duda del interes que tomara en la decisión de su hermano y amigos que nos son de bastante consideración por el gran influxo que tienen en todos estos pueblos.

Anoche he prevenido al Comandante Aldao se ponga en marcha para la capital a recibir ordenes de V.E. lo que creo efectuará muy pronto.

Espero que V.E. ordene se me mande un maestro armero que dirija a los herreros y aficionados que he reunido para componer todo o el que se pueda del armamento que tengo inutil asi mismo si V.E. tuviese a bien y no estubiesen destinados el Capitan Don Juan Vicente Wardel el Teniente Bejar, el Teniente Zarate, y el Sargento Mayor Don Luciano Cruz puede V.E. mandarlos a esta división en razon de que conosco son oficiales activos y de ynstruccion capaces de ayudarme.

Dios guarde á V.E. muchos años Ica y Septiembre 25 1821.

Excelentisimo Señor

Juan Pardo de Zela (Rubricado)

Excelentisimo Señor Protector Don Jose de San Martin.

L.L. Mss. Fot. B.N.P., s.c. (2)

Fuentes:

(1) Colección Documental de la Independencia del Perú
“La acción patriótica del pueblo en la Emancipación.
Guerrillas y Montoneras ”
Dra. Ella Dunbar Temple
Comisión del Sesquicentenario de la Independencia del Perú
Lima, 1970

(2)Nueva Colección Documental de la Independencia del Perú
“Guerrillas y montoneras durante la Independencia”
Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC)
Congreso de la República, Fondo Editorial
Héctor Huerto Vizccarra
Lima, 2019

CONCLUSIONES:

La Identidad de las personas, que conviven en una sociedad organizada den¬tro de los marcos democráticos que nuestra Constitución Política consagra, determina que la identificación de un ciudadano puede darse mediante una partida de nacimiento, una libreta Militar o mediante una libreta Electoral, hoy conocido como el Documento Nacional de Identidad (DNI).

De igual manera la identidad de las Naciones y pueblos es determinada me¬diante símbolos como el Himno, Escudo y Bandera, que fueron creados por las victorias y derrotas, y por el sacrificio de los hombres y mujeres que gestaron y forjaron el nacimiento de una nación, de la patria, libre, independiente y soberana.

El gobierno central, con fecha jueves 7 de enero del 2021, ha emitido el Decreto Supremo que declara el Año 2021 como el “Año del Bicentenario del Perú”, Decreto Supremo No. 01 – 2021 – PCM. , dispositivo oficial que resalta lo siguiente:

Que, las Políticas de Estado del Acuerdo Nacional, referidas al Fortalecimiento del régimen democrático y del Estado de Derecho, y de Afirmación de la entidad nacional, se constituyen en pilares para promover el compromiso de consolidar una nación peruana integrada, respetuosa de sus valores, de su patrimonio milenario y de su diversidad étnica y cultural, vinculada al mundo y proyectada hacia el futuro;

Que, estando próximos a la conmemoración de los 200 años de la independencia del Perú, resulta necesario declarar el año 2021 como el “Año del Bicentenario del Perú: 200 años de Independencia”, frase que debe estar consignada en los documentos oficiales;

Creemos que la Afirmación de la identidad nacional, debe empezar por la Afirmación de la identidad regional, a través de los gobiernos regionales y locales, con una permanente y sólida campaña educativa y de concientización, de la historia, los valores, el folklore, el impulso al turismo y el fomento de las tradiciones y costumbres de todos y cada uno de los pueblos de la costa, sierra y selva del Perú.

Revalorar nuestra historia, nuestra identidad, la memoria colectiva de nuestros pueblos hermanos de la Región Ica y del Perú; significa respetar y defender los escenarios históricos y el legado de nuestros antepasados, y preservar nuestras antiguas tradiciones y costumbres, con la permanente difusión y concientización de las nuevas generaciones de iqueños y de peruanos.

Redescubrir y revalorar nuestra historia regional; entonces, nos permite rescatar y poner en práctica los valores de identidad, patriotismo, trabajo, honestidad, libertad, independencia, responsabilidad, resistencia, fe, devoción, integridad, compromiso y coraje; valores que tenemos que inculcar a nuestros hijos y fortalecerlos con la práctica diaria, con el ejemplo de vida; en el hogar, en el barrio, en el centro de trabajo, en la escuela, en la universidad; identidad y valores, que son nuestras armas con las que nos enfrentamos a todos los males de la sociedad; como la corrupción, las epidemias y pandemias, la desigualdad y la injusticia social.

Ica, Martes, 26 de enero del 2021

Investigación:
Mag. Juan Carlos Romaní Chacón

Municipalidad Provincial de Ica
Biblioteca Municipal “José de San Martín”

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