La Gesta Heroica de Arenales y la Expedición de la Sierra desde la Plaza de Armas de Ica [ARTÍCULO]

0
175

28 de noviembre de 1820: Proclamación de la Independencia de Tarma

Existen documentos históricos con muchos siglos de antigüedad; y, a la vez, han sido rescatados por grandes historiadores, escritores, periodistas; documentos de incalculable valor histórico y cultural, que han sido publicados en libros, revistas, periódicos; también, muy antiguos.

Estos documentos hablan por sí solos, de la memoria colectiva, las tradiciones, costumbres y los valores de una región y de un país, y que los lectores de diferentes generaciones; los valoran, los revaloran y los interpretan, en cada una de sus respectivas épocas, y en el contexto y coyuntura del momento en que viven.

Es el caso de los siguientes documentos, contenidos en un libro legendario, y que todos los iqueños, todos los peruanos; tenemos el deber de leer y releer, con nuestros hijos… con la Generación del Bicentenario.

Nadie ama, nadie respeta, nadie valora, nadie defiende…lo que no conoce.

La Municipalidad Provincial de Ica, y la Biblioteca Municipal “José de San Martín”, a través de la Campaña Educativa Nacional “Región Ica, Cuna de la Independencia”; tiene el orgullo y el honor de presentar al público, las siguientes líneas de oro, de la verdadera historia del Perú.

DEL BOLETÍN No. 7 DEL EJÉRCITO LIBERTADOR
Cuartel general en Huaura diciembre 14 de 1820

“Los brillantes sucesos de esta división harán siempre honor a la prudencia, actividad y valor del coronel mayor Arenales: su carrera desde el año 1810 está llena de merecimientos y honor: él es digno de la gratitud de todos los americanos, no menos que los demás jefes y oficiales y tropa que le han acompañado desde Pisco.

El honor de nuestras armas exige dar aquí algunos detalles de la campaña de la sierra, de que no hemos tenido noticia hasta que la victoria del 6 facilitó nuestras comunicaciones con el coronel mayor Arenales.

Después del ataque de Nazca y encuentro de Acarí, la división salió de Ica el 21 de octubre, y a marchas casi forzadas, por entre nieve y peñazcos, llegó el 29 a Atumpampa, 10 leguas de Huamanga.

Allí tuvo noticia que el gobernador Recabarren había fugado hacia el Cuzco, con todos los intereses públicos. El general Arenales dispuso que el valiente sargento mayor Lavalle se destacase con toda la caballería por la pampa de Cangallo a cortar los fugitivos, antes que llegasen al puente de Pampas. La obscuridad de la noche y una lluvia continua impidieron su llegada al puente, hasta el día siguiente: el enemigo acababa precisamente de pasarlo, habiéndolo luego inutilizado: fueron sin embargo hechos prisioneros el comandante de artillería y 4 soldados y algunos individuos más con sus equipajes: desde allí regresó el mayor Lavalle a unirse con la división, conforme a las órdenes que tenía.

El 31 entró en Huamanga el coronel mayor Arenales, y todos los habitantes acreditaron la impaciencia con que ha soportado el Perú un yugo que aborrece con todo el odio de que es capaz el corazón humano: el pueblo nombró sus magistrados, y la quietud no sufrió la menor alteración: la división continuó su marcha el 6 de Noviembre por la villa de entrar en la intendencia de Tarma. Con el objeto de asegurar el puente de Mayoc paso preciso por este camino, mandó el coronel mayor Arenales al teniente Moyano con 12 granaderos a caballo, para que anticipadamente se posesionase de él y lo defendiese a todo trance. En la noche del 11 sorprendió el teniente Moyano la partida de los 13 hombres que guardaban el puente: de ellos murió el centinela, 7 fueron tomados prisioneros y 5 escaparon a favor de las tinieblas.

Al acercarse la división a Huancayo, tuvo noticia el coronel mayor Arenales que el enemigo con todas sus fuerzas veteranas y de milicias, algunas piezas de artillería y pertrechos se acababa de retirar para Tarma. A la misma hora dispuso que el mayor Lavalle con los granaderos a caballo los persiguiese en su marcha hasta alcanzarlos: es laudable el celo de 15 oficiales de distintas armas, que quisieron acompañar como voluntarios al mayor Lavalle en esta empresa. El 20 a las 9 de la noche estuvieron ya sobre la retaguardia del enemigo, que acababa de salir de Jauja precipitadamente. Los fugitivos iban subiendo una cuesta elevada y difícil cuando cargaron sobre ellos los nuestros: la posición era terrible, el fuego que hacían en retirada los contrarios, era sin interrupción. Cargó no obstante el mayor Lavalle con sable en mano, y el denuedo fue tal de parte de los voluntarios y soldados que le acompañaban, que bien presto hicieron 20 prisioneros, inclusos 4 oficiales, fuera de ocho hombres que murieron en el encuentro.

El 21 por la noche entró en Jauja toda la división, y el 22 salió para Tarma el teniente coronel Rojas con el batallón No. 2 y 50 caballos: el 23 recibió Tarma a sus libertadores, y a la actividad del teniente coronel Rojas se debió que el enemigo no pudiese salvar absolutamente: 6 piezas de artillería, 50,000 cartuchos a bala, un gran número de fusiles y prisioneros fueron el fruto de esta jornada: en ella hizo notables servicios el benemérito patriota D. Francisco de Paula Otero.

Libre ya la intendencia de Tarma, el coronel mayor Arenales se puso en marcha para Pasco, dejando en ella, un parque y armamento considerable para las milicias de Tarma, Jauja, Huancayo y Concepción; y por término de su constancia obtuvo aquella división la victoria del Cerro, precisamente a dos meses de su entrada en Ica. ¡Gloria y gratitud eterna a los que han cumplido sus deberes! Esta será siempre la conducta de las tropas de Chile y de los Andes, destinadas a libertar el Perú por término de una larga carrera de esforzados y continuos servicios. ”

(1).- Entre esos voluntarios figuraba el cadete, iqueño, Francisco de Paula Cabrera, quien fue uno de los primeros en incorporarse en Pisco a la Expedición Libertadora. Fue cadete el 27 de setiembre de 1820, porta estandarte el 1º. De febrero de 1821, alférez el 3 de agosto del mismo, siendo teniente el 22, capitán el 23 y llegando 1835 a teniente coronel.

Sirvió en los Cazadores de a caballo y en los Granaderos a caballo de los Andes, en cuyas filas concurrió a las batallas de Pasco; Torata, Junín y Ayacucho y a los dos sitios del Callao; en el segundo de estos, se invalidó por herida.- Datos tomados de la foja de servicios proporcionada por sus descendientes.

ACTA DE LA INDEPENDENCIA DE TARMA (1)

En la capital de Tarma, a los 28 días del mes de noviembre, de 1820 año, congregado todo el vecindario de esta villa

En consecuencia de esto, cada uno de los concurrentes prestó su opinión y voto en público, generalmente, y sin discrepancia de un solo individuo de todos los que suscriben recayó en la persona del señor don Francisco de Paula Otero; y viendo SS. El referido general la uniforme elección que se había hecho, manifestó su complacencia, al concurso del vecindario, reiteró las expresiones de benevolencia, con que desde su llegada ha visto la deferencia de esta capital a la justa causa de la patria, y dispuso, que extendiéndose esta acta del gobernador político nombrado, y rubricada por los vecinos de honor patriotas que han hecho la elección se pase a S.S. para la debida comprobación y que enseguida el día de mañana 29 de noviembre, se solemnice esta elección de gobernador político nombrado, con una solemne misa cantada en acción de gracias al Todopoderoso en esta santa iglesia parroquial; sentándose todo así para la debida constancia. A continuación de esta elección y como convencidos todos los vecinos de la justicia de la causa por la patria expresaron abrazarla franca y juiciosamente, renunciando todo derecho de la nación española, y que desde luego estaban prontos a prestar el juramento de seguir la bandera de la patria, lo que ejecutarán gustosos el día que el señor general Juan Antonio Arenales designase para el efecto.

José de Ansieta, Eulalio Benavides, Gerónimo de Aguirre, José María de Aguirre, fray Vicente Ortiz, fray Leonardo Saavedra, Juan Evangelista, Custodio Álvarez, Atanacio de la Canal, Tomás de Benavides, Domingo Garrido, Manuel Gorbea, José María Gómez, Francisco Hurtado, Juan de Dios Gallardo, José Gabriel Gómez, Luis Gamarra, José M. Santa María, Toribio de Oyarzabal, Manuel Cáceres, Santiago Valverde, Ambrosio de la Parra, Juan Ruiz, Tomás de Mendizábal, José Antonio Sarria, Domingo Bustamante, ante mí: Juan Manuel de Cárdenas, secretario de cabildo.- Tarma noviembre 28 de 1820.- En uso de las facultades con que me hallo autorizado, apruebo en todas sus partes lo expuesto en esta acta.- Sáquese testimonio.- Juan Álvarez de Arenales.- Pedro José Cornejo, secretario.- En el mismo día se sacó testimonio de esta acta, que se manda en el superior decreto que antecede y se entregó en la secretaría del señor general don Juan Antonio Álvarez de Arenales; y así lo certifico.- Juan Manuel de Cárdenas, secretario.

(1) .- Documentos proporcionados, junto con otros del archivo rescatado del general Francisco de P. Otero, por su descendiente el Sr. José Otero.

BANDO PARA EL JURAMENTO DE LA INDEPENDENCIA EN TARMA

Don Juan Antonio Álvarez de Arenales, coronel mayor de los ejércitos de la patria y Jefe general de la división de vanguardia del ejército libertador del Perú, etc.- Por cuanto.- Habiendo gloriosamente posesionádose de esta provincia, las armas de la patria libertadora del Perú, se ha procedido hoy a la elección y nombramiento de su nuevo gobernador bajo el sagrado sistema de independencia y resultado por total unanimidad de votos de este dicho vecindario elegido y nombrado para gobernador intendente político militar de esta provincia, don Francisco de Paula Otero; y debiendo en consecuencia procederse al reconocimiento y jura del gobierno general de independencia de esta América por el enunciado vecindario y todos los demás habitantes, que comprende esta capital y su territorio.

Por tanto: se previene que para mañana 29 del corriente, a las 9 de ella, se reunirá el ilustre cabildo en su sala consistorial para la recepción del expresado nuevo gobernante, y todos los ciudadanos sin excepción al frente de la misma casa consistorial en la plaza para prestar el juramento solemne del indicado reconocimiento con fidelidad a la patria, renunciando al gobierno español y cualquiera otro de las potencias extranjeras con denegación en forma, protestando en caso necesario repeler toda fuerza contraria, contribuyendo al efecto con sus vidas o intereses como es de ley.

En consecuencia: y siendo los principalmente interesados en esta heroica obra los hermanos naturales, se declara, que desde hoy en lo sucesivo, quedan libres de la contribución de tributos que por la fuerza y el despotismo se les había impuesto y exigido injustamente, quedando por lo mismo abolida esta contribución; debiendo dar cuenta los que fueron recaudadores con los que antes de hoy hubiesen cobrado a los respectivos tenientes gobernadores, subdelegados de los partidos; pero en cuanto a los demás ramos, de que han dimanado, los que deben constituir las rentas del Estado, quedan existentes por ahora hasta nuevo arreglo por la diputación o congreso de las provincias para subvenir a los gastos públicos.- Asimismo se declara por abolido el estanco, dejando libre el tráfico y comercio de todos aquellos artículos de que se componía y especialmente en el tabaco, para que cuantos quieran sembrar, cosechar y vender como cualquier otro fruto, estando sujetos estos dichos artículos al derecho de alcabala que respectivamente, según sus cualidades y circunstancias puedan y deban satisfacer.- Y en atención a que en todos los pueblos y lugares hay españoles establecidos, avecindados con familia y solteros sin ellas, se requiere a los de esta comprensión, que se presenten en el término perentorio, según la distancia que les señale el gobernante, y a los de esta capital en la citada hora para que los que voluntariamente y de buena fe quieran hacer el referido reconocimiento de independencia lo verifiquen como verdaderos ciudadanos, para que se les reconozca y considere en este concepto, y los que no serán declarados por enemigos y se les tratará como a tales en sus personas y bienes.

Publíquese a los pueblos, cabezas de partido, y circúlense ejemplares a todos los demás, respectivamente para su inteligencia y cumplimiento.- Fecho en la capital de Tarma, a 28 de noviembre de 1820.- Juan A. Álvarez de Arenales.- Pedro José Cornejo, secretario.- Se publicó este bando en la plaza mayor de esta capital, a usanza de guerra, y con la solemnidad de estilo, en la tarde del día de su fecha, y se fijaron las copias respectivas en los lugares acostumbrados.- Así lo certifico.- Juan Manuel de Cárdenas, secretario.

Fuente:
Manuel C. Bonilla
“EPOPEYA DE LA LIBERTAD”
1820 – 1824
Reminiscencias Históricas de la Independencia del Perú
Tomo I
Setiembre a Diciembre de 1820
Lima, 1921
Imprenta Americana
Jirón Lampa 230 – 234

Biblioteca Municipal “José de San Martín” Ica
Código HP 384

Ica, Perú 26 de noviembre del 2020

Investigación:
Mag. Juan Carlos Romaní Chacón

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí