Iqueños del Bicentenario: Antonia Moreno de Cáceres [ARTÍCULO]

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Antonia Moreno Leiva y Luque, nació el 13 de junio de 1848, en San Juan Bautista. Fue hija de don Fulgencio Moreno y doña Antonia Leiva y Luque. Cursó los primeros estudios en la tierra natal y después viajó a Lima, con sus padres.
Con el tiempo Antonia Moreno Leiva y Luque se convirtió en una atractiva joven, que por circunstancias del destino conoció en una reunión familiar al Teniente Coronel Andrés Avelino Cáceres, con quien contrajo matrimonio en la Capital de la República, en 1867.
Al producirse la Guerra del Pacífico, Andrés Avelino Cáceres luchó en la Batalla de Tarapacá y posteriormente en las Batallas de San Juan y Miraflores, donde fue herido en la pierna y requirió la paciente atención de su esposa, durante varias semanas.

Cuando Cáceres inició la Campaña de la Breña en la Sierra, doña Antonia organizó en Lima un Comité de Resistencia, con el propósito de recolectar armas y reclutar hombres para las operaciones bélicas de la serranía. La cooperación consistente en fusiles, bayonetas, municiones y dinero, se recibían disimuladamente en el Teatro Politeana.


La valiente dama iqueña se salvo de la muerte, según relato de su bisnieto Jossie Sison Porras, con las siguientes palabras: “Un día estando mi bisabuela Antonia en su casa de San Idelfonso, una patrulla chilena irrumpió en el patio, preguntando a gritos por la esposa del Coronel Cáceres. Un grupo de soldados chilenos ingresó atropelladamente a la casa. Una muchachita ayacuchana le comunico lo que sucedía a mi bisabuela, quien se ubico entre las dos hojas de la puerta del salón que se plegaban sobre si mismas y los soldados que recorrían todas la habitaciones, no la descubrieron”.


También se refiere que en una oportunidad doña Antonia simuló ingeniosamente un sepelio, para transportar armas en el ataúd, hasta un lugar donde esperaban los reclutados que se unirían al ejército cacerista. En otra ocasión ingresó violentamente a su domicilio una patrulla de reconocimiento, doña Antonia ordenó a sus criados que entretuvieran a los soldados y huyó por los techos hasta una botica. El boticario al verla envuelta en una manta negra le dijo: “Señora, por Dios, no se mueva de ahí porque toda la manzana está rodeada, y aquí en la botica tengo al oficial jefe de la misión encargada de apresarla: pero no se preocupe, ya veré como me las arreglo para salir de él”.


Preocupada por la suerte del Coronel, doña Antonia se trasladó a la sierra, donde habría de ocurrir este episodio que los jaujinos recuerdan con mucha emoción: Cierto día a la hora del almuerzo, llegó a la vivienda una indiecita que llorando le dijo a Cáceres: “Taita Cáceres, las tropas chilenas ya a dos leguas de Jauja”, la fiel compañera al ver a su esposa angustiado y aturdido por el peligro que corría la familia, casi le gritó: anda, tú ocúpate de tus soldados, que yo voy a salvar a nuestros hijos.
En la historia se tiene presente que la valerosa sanjuanina colaboró hasta el final de la Campaña de la Breña y al finalizarse el Tratado de Ancón, volvió con su esposo a Lima para instalarse en Chorrillos.
Doña Antonia Moreno de Cáceres falleció el 26 de febrero de 1916. el pueblo le ha conferido la honrosa distinción de heroína iqueña y por eso el distrito de San Juan Bautista le ha erigido un monumento y en la ciudad de Ica un colegio nacional lleva su nombre.


EL BICENTENARIO ES AHORA
La Municipalidad Provincial de Ica, a través de la Biblioteca Municipal “José de San Martín”; continúa con la investigación y divulgación de la vida y obra de nuestros héroes locales; con el objetivo de revalorar su ejemplo de vida, sus valores y sus enseñanzas, para que la Generación del Bicentenario, nuestros hijos; transformen la realidad actual, para que nuestros hijos aprendan a convertir los grandes problemas nacionales y regionales, en oportunidades de desarrollo sostenible.
El coraje, la disciplina, la responsabilidad, la resistencia, la visión de futuro, la honestidad, el trabajo; son los valores que distinguían a nuestros antepasados, de todas las épocas de la historia, desde la época pre colombina o pre incaica, con las grandes culturas como Chavín, Chimú, Wari, Nasca, Paracas. Tenemos que revalorar la gesta heroica de nuestros antepasados de la época colonial y de la época de la emancipación, de la Guerra de la Independencia, de la Guerra del Pacífico, de la época republicana y de la época contemporánea; y, hoy tenemos que revalorar su legado, sus obras, sus gestas heroicas, para legarnos un país libre, independiente y soberano.


Nadie ama lo que no conoce, nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde por esa razón, los adultos jóvenes, los adultos mayores, tenemos que aprovechar cada minuto del resto de nuestras vidas, para conversar con nuestros hijos, contarles la historia, y practicar todas las manifestaciones artísticas del folklore, de la cultura de nuestra tierra; y concientizar con responsabilidad, a nuestros hijos, sobre la importancia y trascendencia de preservar nuestra identidad nacional y regional, en tiempos del Bicentenario y en tiempos de la pandemia.


Investigación:
Mag. Juan Carlos Romaní Chacón
Ica, Perú
20 de noviembre del 2020

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