El Bicentenario de las victorias de las Fuerzas Patriotas en Changuillo y Nasca

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15 de octubre de 1820


I. LOS ALTOS MANDOS ESPAÑOLES MENCIONAN A CHANGUILLO Y NASCA EN LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA DEL PERÚ

Existe una polémica de doscientos años, entre historiadores peruanos y extranjeros, sobre sí se realizó o no, un combate, raid o batalla en Changuillo, actual distrito de la provincia de Nasca; entre las fuerzas realistas y las fuerzas patriotas. Las siguientes líneas pueden contribuir a brindar mayores luces sobre el tema, para seguir investigando, proceso que también contribuye a fortalecer la identidad de nuestra población de la Región Ica, en el presente año 2020, año del Bicentenario del inicio de la Guerra de la Independencia del Perú y Sudamérica…y en tiempos de pandemia:

Página 43 del libro: “REFUTACIÓN QUE HACE JERÓNIMO VALDÉS DEL MANIFIESTO QUE JOAQUÍN DE LA PEZUELA IMPRIMIÓ EN 1821 A SU REGRESO DEL PERÚ”.

Relación de las sorpresas más notables ocurridas durante
el Virreinato del Sr. Pezuela.

1. La de la fragata María Isabel con varios buques de transporte que conducían la expedición de Cantabria en el año de 1818.
2. La que hizo la escuadrilla de Cochrane en el Callao en Febrero de 1819.
3. Las de Ica, la Nasca, Changuillo y Acarí, sobre la división de Quimper,
en Octubre de 1820.
4. La del puente de Iscuchaca, hecha por Arenales, en Noviembre del mismo año.
5. Las de Jauja y Tarma, verificadas en el mismo mes y año.
6. La del Cerro de Pasco en Diciembre.
7. Por último, la de la fragata Esmeralda, apresada dentro del mismo puerto del Callao en Noviembre del propio año.

I. EL GENERAL VALDEZ, EL ENEMIGO FORMIDABLE DE SAN MARTÍN, AUTOR DEL LIBRO “REFUTACIÓN QUE HACE JERÓNIMO VALDÉS DEL MANIFIESTO QUE JOAQUÍN DE LA PEZUELA IMPRIMIÓ EN 1821 A SU REGRESO DEL PERÚ”

Jerónimo Valdez, natural de Villarín en Asturias (4 de mayo 1784)…en su juventud había estudiado para abogado, y desde entonces adquirió la pasión por los libros que no le abandonó jamás. Con la invasión francesa entró al servicio y se dedicó con tanto afán y provecho, que con el estudio y la experiencia era tan apto para combatir como para dar lecciones del arte militar.

A la cabeza de su batallón oía misa los domingos y días feriados, y rezaba el rosario todos los días…severo observador de la táctica y de la disciplina, sus soldados se distinguían por su limpieza, la precisión en las evoluciones militares, el manejo del arma, el aire marcial, la gracia al andar, y esa apostura orgullosa al cuadrarse y saludar, privilegio de los que aprendieron en la guerra el desprecio del peligro.

Su división, superior a todas las realistas y también a las independientes, era una agrupación de fanáticos que se habrían dejado matar por él….

Era de estatura mediana, más bien bajo que alto, de facciones regulares, algo moreno, bien parecido, en cuya fisonomía simpática campeaban dos grandes ojos rasgados, chispeantes de energía e inteligencia.

Vestía un gabán plomo claro hasta los tobillos, chaleco largo cerrado, pantalón corto aprisionado en medias gruesas negras de lana ligadas a medio muslo, medias botas de cuero, espada al cinto, sombrero de vicuña de alas anchas, debajo del que se dibujaba su birrete negro y un gran poncho blanco de lana o dril según las estaciones. Fumaba puros que a veces envolvía en un papel cualquiera, por haberse desecho o roto con las rudezas del camino.

Era el ídolo de sus soldados; el enemigo más temible de los patriotas; el único respeto de La Serna y el baluarte más firme en América de los derechos del trono. Tal era el Jefe de Estado Mayor.

HISTORIA DEL PERÚ INDEPENDIENTE
Por: M. NEMESIO VARGAS
Págs. 219 – 220
LIMA
IMP. DE LA ESCUELA DE INGENIEROS
1903
BIBLIOTECA MUNICIPAL “JOSÉ DE SAN MARTÍN” ICA
HP 390

Biblioteca Municipal “José de San Martín”
FUENTES:

HISTORIA DEL PERÚ INDEPENDIENTE
Por: M. NEMESIO VARGAS
Págs. 219 – 220
LIMA
IMP. DE LA ESCUELA DE INGENIEROS
1903
BIBLIOTECA MUNICIPAL “JOSÉ DE SAN MARTÍN” ICA
HP 390


II. DATOS DEL LIBRO “EPOPEYA DE LA LIBERTAD”
Lima, Perú 1921

Repasemos la obra del coronel Manuel Bonilla “EPOPEYA DE LA LIBERTAD”, que adquiere grandes dimensiones en este año 2020, uno de los historiadores peruanos reconocidos a nivel mundial, referente de los historiadores extranjeros que en la actualidad, viajan hasta nuestro país para buscar sus libros que contienen investigaciones y documentos de hace cuatro siglos.

“Si fue ilógica la retirada de Quimper en dirección precisamente opuesta a la aconsejada por las conveniencias tácticas de todo destacamento avanzado, su ejecución es inexplicable. Tras de una salida, por lo intempestiva, parecida a una fuga, cuya consecuencia es la pérdida de 200 hombres pasados al adversario con armas y equipos, realiza una marcha tan lenta como vacilante, con frecuentes y prolongados altos, dentro de una zona sin recursos, y, por consiguiente, contemplada a desmoralizar sus tropas; sin una idea directriz, marchaba por marchar o por alejarse del enemigo.

Posesionado Arenales de Ica, recibió al par que las muestras del mayor entusiasmo, constantes y preciosos datos sobre la dirección y condiciones del destacamento de Quimper. Su orden era batirlo y aún cuando ya no se encontraba en el lugar donde se previó la acción, el amplio sentimiento del cumplimiento de la misión, y el interés de no dejar a su espalda una tropa, le incitaron a buscarlo y destruirlo donde lo alcanzara.

Quimper habíase detenido al sur de Palpa y norte de Nazca en la hacienda Changuillo (San Juan) cerca de los contrafuertes de las cadenas de montañas de la provincia de Lucanas y podría decirse en el centro de un desierto: la enorme pampa de Huayurí, lo separaba de los insurgentes y a pesar de su salida de Ica en la madrugada del día 6, el día 15 permanecía allí. Había recorrido solo 120 kilómetros.

Arenales, sin tomar en consideración la cifra de las tropas, preparó con todo sigilo un pequeño destacamento de 80 jinetes, llevando igual número de infantes en ancas, conduciendo de tiro cabalgaduras recolectadas en Ica y sus alrededores y provisto de excelentes guías del país.

A su segundo, el Comandante Rojas, dio el mando y las instrucciones para el raid, el cual se inició en la noche del día 12.

Rojas, apartándose de los caminos, marchando sólo de noche, disimulándose en el día y tratando de mantener el más estricto secreto sobre su presencia y desplazamiento alcanzó llegar en las primeras horas del día 15 de octubre hasta las inmediaciones de Changuillo, deteniéndose antes de tocar con los elementos de vigilancia de Quimper, cuyas avanzadas se dirigían más a la dirección de Palpa, habiendo Rojas obtenido, por razón de su marcha a través de la pampa de Huayurí, colocarse hacia el suroeste de Changuillo, es decir hacia el flanco y retaguardia del emplazamiento realista

Ante tal resultado, la iniciativa y reputado tino de Rojas, encontró propicia la ocasión para, con un hermoso golpe de audacia, dar cumplimiento a su misión y al raid. Hizo desmontar a los infantes, cambiar y arreglar las cabalgaduras, dividió a sus jinetes en tres pelotones al mando de tres futuras glorias de la caballería: Lavalle, Brandsen y Suárez, y dióles orden de asaltar el campo enemigo mientras la infantería continuaría para apoyar su acción.

Esos granaderos y cazadores, insomnes varios días, fatigados por larga y difícil marcha, insignificantes en número se precipitaron contra sus nada precavidos adversarios como un huracán de espanto y muerte, alanceando y sableando a los inexpertos y sorprendidos soldados de Quimper, los cuales no pudieron atinar a ninguna disposición de resistencia y hubieron de buscar su salvación en la huida y la dispersión. Quimper sólo pudo dar esta voz: “¡Sígame la caballería!” y con el conde Montemar y algunos oficiales se alejó hacia el sur.

Los resultados materiales de este raid fueron 50 realistas entre muertos y heridos; 6 oficiales y 80 soldados de línea como primeros prisioneros, pues a éste número debe añadirse el de la totalidad de la llamada división, pues en su mayoría o fue capturada después o del todo dispersa. Además fueron trofeos las armas, en las cuales habían 300 fusiles, equipos, ganado y los equipajes en su total.

III. CARTA DEL CORONEL ARENALES A SAN MARTÍN

Ica, 13 de octubre de 1820

Señor don José de San Martín

Mi General y todo mi respeto:

A las 12 de este día recibo su estimada carta fecha de ayer en que se sirve significarme el motivo de no haberme remitido las cargas que posteriormente me había insinuado, y por lo que despaché las últimas mulas con el oficial Silva. Asimismo veo cuanto me advierte acercad de la urgencia de mi salida de aquí y lo que usted ha dispuesto en este concepto. Puede usted creerme mi General, que siento mis deseos y parecer iguales, experimento una inexplicable violencia en mi espíritu por la demora que varias circunstancia imprevistas e inevitables nos han ocasionado; y me falta poco para exasperarme por el entorpecimiento de nuestros conformes designios.

A pesar de mi agitación se demoró la consecución de arrias para traer el cargamento que dejé en ese punto. Por fin se venció esto y con su insinuación despaché más mulas con el dicho oficial Silva, a fin de traer las armas y municiones que ya en esta virtud aplicaba yo para este gobernador, como que lo considero de necesidad, pero en esta parte me compondré con él como pueda; lo peor es que no me hayan vuelto siquiera alguna de estas dichas mulas.

Como los enemigos, con la poca fuerzas que les ha quedado, se detuvieron en Palpa, distante 24 leguas de aquí, ha clamado este vecindario (y con razón) porque se envíe una fuerza capaz de destruirlos, o al menos arrojarlos por las largas travesías o hacia Arequipa, y graduando este paso de suma necesidad, despaché antes de ayer los dos piquetes de caballería de la división, con los 50 hombres de cazadores a caballo que quedaron aquí y las dos compañías de cazadores de infantes en ancas, con caballos de diestra, todos al comando de Rojas, a fin de lograr el golpe completo como necesitamos, y no dejar este infeliz vecindario con la soga al cuello como quedaría si el enemigo puede regresar sobre él después de mi salida, como es probable, y creo que en los sentimientos de usted causaría el mayor dolor, atendiendo a la sinceridad y buena fe con que esta gente se ha portado.

La salida de dicha fuerza se verificó antes de anoche a las tres, con la mayor cautela, reserva y precaución. Debió ir a descansar ayer como lo ha hecho a las ocho leguas de aquí para emprender anoche la marcha por una pampa limpia que sigue sin agua, de catorce leguas, y con buenos baqueanos para tomar un camino excusado, tres leguas antes de llegar a Palpa, a efecto de sorprender y tomar a los enemigos. Espías que yo antes había despachado me aseguran que los enemigos estaban allí muy faltos de bestias y con ánimo de seguir hoy o mañana para… donde desde antes tenían adelantado algún cargamento. Será más que desgracia que no caigan en esta red completamente, pero de cualquier modo ya no tengo otro arbitrio que esperar precisamente su vuelta, cuya brevedad he reencargado muchísimo, y comunicaré a usted el resultado.

Al oficial don José María Baldovinos que quedó en Chunchanga con el piquete que custodió el cargamento que estuvo allí, he repetido órdenes para que se venga con la última remesa de cargas, y hasta ahora no se me ha reunido. Le hago expreso para que lo verifique, y desde que regrese Rojas no me detendré un momento, ni en comunicar a usted mi partida.

El coronel Necochea ha padecido mucho más de lo que al principio se creyó por los síntomas de su accidente, pues se le fijó después la puntada al costado; no surtieron efecto varios remedios hasta que por último han usado del cáustico y está mejor, pero no capaz de ponerse en marcha.

Muy sensible me es el sentimiento que causó a usted mi General, por la demora. Así padece mi espíritu porque comprendo la urgencia, pero sírvase usted dispensarme bien persuadido de los deseos de su amantísimo que sus manos besa.

Juan Antonio Álvarez de Arenales

IV. BOLETÍN No. 2 DEL EJÉRCITO LIBERTADOR

Cuartel general en Pisco, Octubre 22 de 1820

“Después de una marcha forzada y penosa, la división del coronel mayor Arenales, entró el 6 en Ica, y fue recibida con el más sincero entusiasmo por el cuerpo municipal y vecindario de aquel pueblo. El coronel Quimper y el conde de Montemar , se pusieron en fuga pocas horas antes que entrase nuestra división: la tropa que los seguía pasaban de 300 hombres; de ellos se nos unieron dos compañías con sus respectivos oficiales. Los fugitivos fueron perseguidos por un escuadrón de cazadores a caballo al mando del teniente coronel Guido hasta el pueblo de Palpa, 16 leguas al Sud de Ica: de allí regresó esta fuerza en cumplimiento de las órdenes que llevaba.

“Con el objeto de dejar en completa seguridad el vecindario de Ica, y prevenir que la fuerza de Quimper volviese sobre este pueblo, luego que nuestra división siguiese a su destino; dispuso el coronel mayor Arenales, que el teniente coronel Rojas con 80 caballos e igual número de infantes, marchase hasta Nasca, donde según noticias contestes permanecía el enemigo con cuanto pudo salvar en su fuga. ”

“Para que esta operación tuviese el éxito deseado, era necesario que se efectuase por sorpresa: de otro modo, no era factible que la tropa de Quimper se dejase ver de nuestros soldados. El 12 salió de Ica el teniente coronel Rojas, y dirigiendo su marcha por desiertos estraviados, llegó el 15 a Changuillo, tres leguas a retaguardia del enemigo. La confianza que tenía este en sus avanzadas, situadas en el camino de Palpa, hizo que nuestra pequeña división, se aproximase al pueblo sin ser sentida. Entonces dispuso el comandante de ella, que los valientes capitanes Lavalle y Bermúdez, y el teniente Suárez, de cazadores de la escolta, entrasen con la caballería a gran galope, mientras avanzaba la infantería. La confusión y el desorden fue igual a la sorpresa: los enemigos abandonaron la plaza con la velocidad del miedo, y fueron perseguidos y acuchillados hasta una legua del pueblo: el camino por donde emprendieron su fuga, quedó sembrado de cadáveres y heridos. Quimper abandonó a sus soldados, y según afirma uno de los oficiales prisioneros, la única orden que dio al verse atacado, fue, que lo siguiese la caballería. ”
“La fuerza del enemigo, por la relación de los mismos prisioneros, ascendía a más de 600 hombres: de ellos se han tomado 6 oficiales y 80 soldados de línea, fuera de un gran número de milicianos: los muertos y heridos pasan de 50. También han quedado en nuestro poder 30 fusiles, un crecido número de tercerolas, fornituras, sables y lanzas, con todos los equipajes de la división. ”
“Por los mismos vecinos de Nasca fue informado el comandante Rojas, que el enemigo había remitido al pueblo de Acarí sobre 100 cargas entre pertrechos de guerra y otros efectos que sacó de Ica al retirarse. En la noche del 15, dispuso que el teniente Suárez con una partida de cazadores, saliese con prontitud a apoderarse de aquel cargamento. La actividad de este oficial venció las dificultades que le oponían la distancia

El 19 regresó a Ica el comandante Rojas, y el 20 emprendió su marcha al interior (1), la división del coronel mayor Arenales, dejando ya en seguridad a los patriotas. Antes de su partida dispuso el general en jefe, que el teniente coronel Bermúdez quedase en Ica, en clase de comandante general del sur, con una fuerza respetable, a más del armamento y municiones necesarias para aumentarla hasta el grado que se considere conveniente.

“Tales han sido los resultados del primer ensayo del ejército desde el 5 del que rige, en que salió de Pisco la división del coronel mayor Arenales. Los peruanos han visto ya la enorme diferencia que hay entre los que pelean por oprimir, y los que buscan el combate para librar a sus hermanos: los enemigos por su parte han recibido una lección terrible, el sable de nuestro granaderos y cazadores, ha sido y será siempre una señal de muerte para los soldados del rey: en breve probarán todos los cuerpos del ejército, que los vencedores de Chacabuco y Maypo aún viven, y que sus almas se hallan en toda la juventud del ardor guerrero.

“La municipalidad de Ica ha dirigido a S.E. el general en jefe, una nota con fecha del 19, en que después de encarecerle su profundo reconocimiento por haber libertado a sus habitantes del yugo español, emplea toda la fuerza de sus sentimientos para elogiar la conducta de los jefes, oficiales y tropa que componen la división del coronel mayor Arenales. La impresión que ha causado en todas partes la presencia de los libertadores del Perú, ha sido tanto más vehemente y favorable, cuanto han quedado más al descubierto las falsas y ridículas imputaciones del gobierno de Lima. Ningún habitante podrá quejarse de la conducta del ejército: todas las propiedades han sido respetadas, con excepción de las de aquellos que de hecho se hallaban con las armas en la mano; los esclavos que han venido a presentarse en nuestras filas, han sido amparados; pero al mismo tiempo se ha ofrecido solemnemente indemnizar a sus amos, luego que se establezca un gobierno nacional ; los desórdenes cometidos por algunos de ellos, se han castigado con severidad; y un malvado, que antes de la llegada del ejército en Chincha, cometió un horroso asesinato, luego que se presentó a tomar partido, fue preso, juzgado por orden del general en jefe, mandado ejecutar con aprobación de S.E. en el mismo lugar donde ensangrentó sus criminales manos. En fin, los mismos prisioneros hechos en la acción de Nasca, han sido favorecido en su desgracia, y todos los que estaban en estado de marchar , serán en breve remitidos a Lima. El grande objeto del general en jefe, es ahorrar a la humanidad todas las aflicciones posible, y hacer la guerra de un modo, que a más de ser vencido el enemigo en el campo de batalla, lo sea también ante la opinión de los hombres que piensan. ”

(1) ) Nota aclaratoria: la partida de Arenales hacia la sierra se postergó para el día siguiente, 21 de octubre de 1820, después de la ceremonia de proclamación de la Independencia por el pueblo y sus autoridades, en la plaza de armas de Ica; situación que posteriormente se explica en cartas de Arenales a San Martín)

Fuente:
“Epopeya de la Libertad”
Reminiscencias Históricas de la Independencia del Perú
TOMO I
Setiembre a Diciembre de 1820
Autor: Manuel C. Bonilla
Págs. 149 a 160

Lima 1921

V.

4 de febrero de 1822
NASCA EN EL BICENTENARIO DE LA INDEPENDENCIA:
EL PRONUNCIAMIENTO DE LIBERTAD DEL CABILDO NASQUEÑO Y
LA CREACIÓN DE SU INFANTERÍA Y CABALLERÍA

El General San Martín proclamó la independencia del Perú el 28 de julio de 1821, en la Plaza de Armas de Lima, pero los ejércitos españoles todavía eran dueños de gran parte del Virreynato del Perú, y los guerrilleros patriotas peruanos en coordinación con las divisiones del Ejército Libertador, seguían luchando, tratando de sostener la independencia de los pueblos que la habían proclamado y jurado antes de Lima. Muchos pueblos sufrieron las sangrientas represalias de los godos, y se produjeron gestas heroicas de muchos pueblos de la costa, sierra y selva; hechos históricos que las nuevas generaciones del siglo XXI recién empiezan a conocer.

La adhesión del aguerrido pueblo nasqueño a la causa de la Independencia, ya se había destacado desde el desembarco de San Martín el 8 de setiembre de 1820, así como en las primeras operaciones militares del 7 de octubre en Palpa, con una contundente primera victoria patriota, así como el 15 de octubre en Changuillo y Nasca; y, en la proclamación de la Independencia de Ica, en su Plaza de Armas, y la partida de La Expedición Libertadora del General Juan Antonio Álvarez de Arenales; ese mismo día, rumbo a la sierra.

Los meses siguientes fueron de angustia, incertidumbre y sacrificios de la pueblos de Chincha, Pisco, Ica, Palpa y Nasca, que hoy conforman la región Ica. Los ejércitos españoles iban recuperando poco a poco los antiguos partidos o pueblos, en donde muchos peruanos, indios, mestizos, negros y criollos, defendía al Rey y despreciaban a los patriotas. Eran tiempos de traiciones, conspiraciones, bandolerismo y anarquía, en donde se hacía justicia con las armas.

En éste terrible escenario, fueron pocos los pueblos que se atrevieron a arriesgar en forma mayoritaria, sus propiedades, su ganado, sus reservas de alimentos… sus vidas.

NASCA SE LEVANTA

El historiador peruano Germán Leguía y Martínez, en su imponente obra, HISTORIA DE LA EMANCIPACIÓN: EL PROTECTORADO, nos relata lo siguiente:

“Con todo, gracias a la conducta sagaz y humana observada por Miller en la segunda incursión que ya historiamos, y a la consideración de ser peruanos los dos jefes principales de la expedición, el espíritu público mostróse inclinado a sobrellevar los nuevos sacrificios que de él se demandaban; y los ayuntamientos requeridos, llanos y gustosos por lo general, apresurarónse a deferir al patriótico llamamiento de los nuevos expedicionarios.

El pueblo de Nasca, entre otros, distinguióse por lo rápido y satisfactorio de su respuesta; y, en nota que al general divisionario dirigiera su cabildo parroquial (4 de febrero), hizo evidente el entusiasmo con que todos sus vecinos adiestrábanse en el cuerpo de infantería y en el de caballería allí anteriormente organizados por el comandante militar que Miller hubo nombrado para aquél partido, sargento mayor Marcelino Carreño (1); indicó que todos los menesteres, en materia de víveres y vestuarios, “quedarían librados a los recursos de la localidad”, y sólo exigió, “para ponerse en campaña, armamento y municiones de guerra” (2).

(1) En agosto de 1821 es decir, cuando se efectuaba la segunda feliz incursión de Miller en la zona de Ica y operaba éste sobre el feroz Santalla. V. el cap. II, parte II, segundo período, 2da. época de esta obra.
(2) Merece, en verdad, ser conocida la expresiva nota del cabildo nasqueño: “Si los depositarios

VI. PRONUNCIAMIENTO DEL PUEBLO DE NASCA

4 de febrero de 1822

Que todo hombre de Nasca renuncia voluntario cuanto tiene y cuanto vale, por trasmitir a US. la deliberación absoluta de todos sus derechos. El ayuntamiento se avanza a protestarle que no es ésta una traslación retórica e insignificante; que el pueblo se halla decidido a obrar dentro o fuera del territorio; y que, con esta mira, se presta gustoso y puntual a la disciplina diaria que recibe del jefe y oficialidad que le ha destinado US.; que su progreso es demasiado rápido, y que los cuerpos de infantería y caballería que se organizan bajo la dirección del sargento mayor y comandante militar don Marcelino Carreño, deberán presentar, dentro de breves días, un simulacro de las aptitudes que adquieren. Sabe US. mejor que los miembros del ayuntamiento, todas las necesidades de cualquiera corta partida para ponerse en estado de servicio; y que las facultades de un pueblo pobre, por grandes que sean su decisión , su generosidad y entusiasmo, nunca pueden ser bastantes para dividirse en diferentes objetos. La tropa de Nasca sólo exigirá de US. armamento y municiones de guerra para ponerse en campaña: los restantes artículos quedarán librados a los recursos de Nasca; y, conseguido que sea este objeto, parece que el ayuntamiento habrá llenado su deber, los votos de US. y los del pueblo benemérito que le ha confiado su representación y poder ilimitado. Desearía el ayuntamiento que sus ideas quedasen bien explicadas, que pudiese entender US. y concederle la alta gracia de creer que el pueblo de Nasca, a pesar de su oscuridad, y de ocupar apenas un puesto en la topografía del Perú merece ser elevado al rango de los libres, por su adhesión, por su energía, y por haber aspirado al aprecio del ilustre genera l en jefe del ejército libertador del Sud.- Dígnese US. Sr. General, aceptar las seguridades que le ofrece el ayuntamiento, de su más alta consideración y respeto.- Dios guarde a US. muchos años. – Nasca y febrero 4 de 1822. – José Narciso Trigoso.- José Manuel Mesa.- Juan José López.- José Borda.- Juan Mesa .- Por mandado de S .Sía.: Juan Galindo, secretario. –Sr. General jefe del ejército libertador del Sud, don Domingo Tristán y Moscoso” .- Gaceta del Gobierno de Lima, t . II núm. 15, del 20 de febrero de 1822.- Palpita en esta nota la fogosidad de un sincero patriotismo, y admira que, en esos tiempos y en un pueblo como Nasca, pudiese haber quien, con tanta elocuencia y corrección, redactara documentos de la calidad y altura que resplandecen en el oficio precedente.- El sargento mayor don Marcelino Carreño, organizador de los cuerpos cívicos de Nasca, falleció en el encuentro de Corpahuaico, la víspera de la batalla de Ayacucho (8 de diciembre de 1824); era argentino.- las Memorias de Miller, vol. I, Pág. 306.

(3) Precisamente, casi todo el período comprendido entre su arribo y desastre, que fue el 7 de abril. V. op. cit., vol. III. pág. 286.

El COMANDANTE MILITAR DE NASCA

A principios de 1822, con el visto bueno del ilustrado ministro Monteagudo, Carreño fue nombrado Comandante Militar del Partido de Nasca

Reafirmó allí sus cualidades como instructor de milicias y mereció los elogios del coronel Tristán que lo calificó como “oficial de notorias aptitudes y de confianza”.

Acatando órdenes del general Rudesindo Alvarado se movilizó de continuo entre Palpa y Nasca, para mantener contacto con los jefes guerrilleros de Caravelí y Lucanas. Se desarrollaba entonces la Primera Campaña de Intermedios y su misión fue la de “contener cualquier incursión del enemigo por la sierra”

En abril de ese año, al peligrar su posición, se envió de Pisco a San Nicolás ( una de las dos bahías del distrito de Marcona, provincia de Nasca) (1) , el bergatín “Pejespada” con encargo de embarcar a su tropa. Ya en Pisco se esmeró en recoger dispersos, y el 20 de abril pasó a Changuillo para incorporar una partida de 120 hombres. En el camino fue informado de que los jefes realistas Carratalá y Valdés, desde Palpa e Ica respectivamente, destacaban fuerzas combinadas para encerrarlo; retrocedió entonces al puerto y no consiguiendo buque para embarcarse, marchó por caminos extraviados durante dos días y medio, sin agua ni alimento alguno, hasta que, retirado el enemigo, pudo volver a Pisco “en el último extremo de la vida”.

Lo socorrió allí el alcalde de Paracas, gracias a quien pudieron salvarse también los rezagados que quedaron en los arenales

El hecho de haber podido burlar al enemigo pese a hallarse en tan precarias condiciones, le mereció la gratitud del gobierno, que a su llegada a Lima lo nombró Gobernador Político y Militar de Huarochirí, con mando sobre las guerrillas que operaban en la sierra inmediata

Germán Leguía y Martínez
HISTORIA DE LA EMANCIPACIÓN DEL PERÚ: EL PROTECTORADO
TOMO VI
COMISIÓN NACIONAL DEL SESQUICENTENARIO DE LA INDEPENDENCIA DEL PERÚ
LIMA 1972

NASCA Y EL PERÚ RINDEN HOMENAJE A
MARCELINO CARREÑO

EL CORONEL SANTIAGO MARCELINO CARREÑO, LIBERTADOR DE CHILE Y DEL PERÚ, HÉROE OLVIDADO DE LA CAMPAÑA DE AYACUCHO
Por. Luis Guzmán Palomino

Prejuicios e ignorancias han marginado a los protagonistas peruanos de esta guerra, inclusive a jefes de alta graduación que estuvieron vinculados a las guerrillas indias y mestizas. Consideramos que ello implica no sólo omisión, sino aun injusticia, cuya reparación no puede dilatarse por más tiempo.

Tal vez la omisión más grave sea la que ha sepultado en el olvido al insigne coronel cuzqueño Santiago Marcelino Carreño, cuyo nombre casi nadie recuerda pese a que fue el oficial peruano de mayor graduación que murió en la campaña de Ayacucho. De los jefes patriotas solo el británico Guillermo Miller lo citó entre los héroes; todos los demás lo silenciaron, olvidando a quien fuera de los libertadores de Chile, vencedor de varias acciones guerrilleras, organizador de un escuadrón de caballería que sería base del regimiento “Húsares de Junín” y Jefe de los Guerrilleros de Vanguardia” en la definitiva batalla de Ayacucho. Ningún monumento conmemorativo recuerda a Carreño; apenas si algunos historiadores, principalmente Juan José Vega; han vindicado su memoria; los diccionarios de personajes peruanos ni lo nombran y no ha tenido hasta hoy el homenaje que exige su brillante trayectoria.

El 8 de diciembre de 1824, en vísperas de librarse la batalla de Ayacucho, cuando precisamente bajaba con sus guerrilleros para participar en ella, Carreño fue emboscado en las cercanías del Condorcunca, librando allí su último combate e inmolándose heroicamente. Estos modestos apuntes sobre los rasgos más saltantes de su biografía, se escriben como un reconocimiento de gratitud hacia tan preclaro peruano, merecedor como pocos de un lugar destacado en las más gloriosas páginas de nuestra historia.

LIBERTADOR DE CHILE

Desconocemos hasta la fecha la hoja de servicios de tan singular patriota; pero varios documentos lo señalan como peruano y cuzqueño, con el añadido de indio que le adjudicaron algunos racistas coetáneos, no precisamente realistas. Debió iniciar su carrera militar a muy temprana edad; y fue de los primeros en abrazar la causa independentista, pues existe testimonio de que luchó por la emancipación de Chile, ganando sus ascensos en los campos de batalla hasta alcanzar el grado de sargento mayor. Su probado amor por el Perú, su patria y su suelo, como mencionó tantas veces, motivó su alistamiento en la expedición sanmartiniana, figurando entre los 29 oficiales que trajo el regimiento “Dragones de Chile”, cuerpo que vino con sólo dos individuos de tropa, lo que indica que se completó con una mayoría de reclutas peruanos.

Vencedor en Coparí y Ccahuachi

En 1821 Carreño acompañó a Miller en las incursiones a los puertos del Sur, y no pudo hallarse en Lima al proclamarse la independencia pues en esos días navegaba de Arica a Pisco, donde desembarcó el 1 de agosto. Al huir de Ica la guarnición realista, Miller envió partidas en su persecución; y el alcance se produjo en Coparí, con clara victoria patriota. El enemigo prosiguió su fuga hacia la sierra, pero fue interceptado por los Morochucos, viéndose obligado a retornar a la costa con intención de pasar a Arequipa. Miller supo de ello en Tambo y destacó una tropa al mando de Carreño para cortar la retirada del enemigo. Recogiendo informes de indios amigos, Carreño avanzó por Nasca, y la noche del 10 de agosto sorprendió a los realistas en Ccahuachi, logrando un nuevo y decisivo triunfo que se vio realzado porque derrotó a un enemigo que superaba cuatro veces el número de sus efectivos . De vuelta en Ica, mereció los elogios de Miller, porque merced a sus esfuerzos quedaba libre de realistas la región meridional inmediata a Lima.

La Patria Nueva de los Hijos del Sol

A continuación, Carreño fue destinado a la capital para tomar parte en el sitio del Callao comandando a los “Granaderos” del batallón “Auxiliar de Lima”. En setiembre de ese año sucedió a Pardo de Zela en la jefatura del batallón “Provisional de Lima”, que se organizó sobre la base de mil quinientos negros que se presentaron a servir voluntariamente

En las misiones más riesgosas

En las semanas siguientes figuró jefaturando a los “Guerrilleros de Vanguardia”. Así lo mencionó Miller, señalando que “los montoneros, a las órdenes del valiente Coronel Carreño, ocupaban Abancay y otros puntos en la orilla izquierda del Apurímac. Sucre dio también testimonio de la importante misión que cumplía Carreño.

VII. DISCURSO PRONUNCIADO POR EL SEÑOR
TENIENTE CORONEL EP ABEL CARRERA NARANJO

Señoras, señores, estimados alumnos:

Debo hacer una confesión. Me causa profunda impresión contemplar en la plaza principal de este caserío tan apartado de las rutas más traficadas, pueblo pequeño y muy poco conocido, una tan gran concentración de escolares de uno y otro sexo.

Observando las banderas desplegadas, veo que buen número de alumnos ha venido de otros pueblos, distritos y anexos muy alejados. Este solo hecho demuestra el entusiasmo y sacrificios realizados, tanto por los profesores y profesoras como por el mismo alumnado y los padres de familia. A alumnos y maestros quiero expresarles, por ello, mi más efusiva felicitación. Este pequeño pueblo de Changuillo ha evidenciado hoy un elevado grado de civismo, al que han contribuido sus dignas autoridades municipales, educacionales y políticas.

Al volver a Lima me será sumamente grato dar a conocer a la presidencia de la Comisión Nacional del Sesquicentenario de la Independencia del Perú, la forma digna como ha respondido Changuillo a esta cita patriótica de hoy. Con el espectáculo que ahora presencio, el pequeño Changuillo ha dado un ejemplo a ciudades grandes de nuestra patria. Mis felicitaciones, hijos de este simpático pueblo.

LA PLUMA Y LA ESPADA

Desde que Francisco Pizarro conquista el imperio de los Incas los peruanos mantienen una lucha incesante por recobrar su libertad. En esta larga pugna por romper las cadenas, son muchos los millares de peruanos que derraman su sangre heroica. Entre los numerosos compatriotas nuestros que encabezan las diferentes rebeliones, brillan de modo particular Manco Inca, Santos Atahualpa, Zela, los hermanos Angulo, Pumacahua y otros muchos. Figura en la cumbre de esta terca lucha Túpac Amaru, quien dirige la insurrección más sangrienta y dilatada de todo el continente americano…

Teniendo en cuenta esta desigualdad de fuerzas realistas es explicable que Argentina, Chile y Venezuela lograran la independencia antes que el Perú.

Es bien conocido que el general San Martín organiza en Mendoza un ejército con el que cruza los Andes y logra la independencia luego de sus victoria de Chacabuco y Maipú. En la emancipación de la América Española se da un interesante caso de cooperación que podríamos llamar internacional. Argentina contribuye a la libertad de Chile, Chile a la del Perú, el Perú a la del Ecuador, Venezuela a la de Colombia, y Colombia y Venezuela, ya con Bolívar, participan decisivamente en la independencia del Perú y de América con las victorias de Junín y Ayacucho.

Libre Chile, vuelca todas sus energías a la formación de una poderosa escuadra y un aguerrido ejército, que lanza a las playas peruanas al mando del general San Martín. En la sacrificada y dura tarea de crear esta fuerza armada chileno – argentina destinada a dar libertad al Perú, desempeña papel principalísimo el prócer chileno Bernardo O’Higgins, jefe del Estado.

LA EXPEDICIÓN LIBERTADORA

Sabemos que el día 8 de setiembre de 1820 se produce el desembarco de la Expedición Libertadora en la bahía de Paracas. Los soldados realistas no oponen resistencia seria, por lo que de inmediato los libertadores conquistan una zona extensa de territorio. Como en Lima existía un poderoso ejército español, San Martín preparó una inteligente maniobra para hacer caer la capital del virreinato.

Para ello, mientras él en Pisco se reembarcará en la escuadra y pasando frente al Callao desembarcará en Huacho, encarga al general Arenales, que con una división, partiendo también de Pisco, se interne a la sierra por Ica y continuando por Ayacucho, Huancayo, Jauja y Cerro de Pasco, para cerrar el círculo en Huacho, dándose la mano con su jefe el general San Martín.

Esta penetración de Arenales a la sierra central – lo que significará su actuación a la espalda de los españoles defensores de Lima – da ocasión a los combates que tienen lugar en este departamento de Ica, Changuillo y Nazca, y al de Acarí, en el de Arequipa.

CONTRIBUCIÓN PERUANA

¿Qué hacen nuestros padres, los peruanos de 1820, en esta lucha por la independencia nacional? En cartas que desde Pisco …

su temperamento sino ver a alguien acechando a su amo para ofenderle, a cuyo lado se hallaba siempre en los momentos de peligro.

En el combate de Mirabe (cerca de Tacna), Miller le mandó pasar a retaguardia para que tuviese cuidado de sus caballos, y él repentinamente contestó: “No, señor; donde hay peligro estaré yo; y donde muera mi amo, allí morirá Ildefonso”.

“Este pobre soldado merecía una suerte mejor que la que esta ocasión le cupo. Enviado disfrazado a Pisco para adquirir noticias del enemigo, y habiendo retardado su vuelta de la villa hasta roto el día, le persiguió la caballería española, y no pudiendo alcanzar a la columna patriota que iba ya avanzando, se arrojó al mar para evitar caer en manos de sus perseguidores. El enemigo le intimó se rindiera, y recibió por contestación de Ildefonso, que moriría mil veces por la causa de la patria, antes que obedecer otra vez a un español.

Entonces los realistas le hicieron fuego y le atravesaron el cuello. Pocos días después algunos de estos soldados españoles fueron hechos prisioneros y contaron las últimas palabras de Ildefonso, cuyo cuerpo fue varado en la playa al día siguiente. Su entierro se hizo en medio del más profundo sentimiento de sus compañeros”.

Al escuchar este emotivo relato del fin de un valiente, contado por sus propios enemigos, yo me pregunto, estimados alumnos, ¿no sentimos todos nosotros algo así como la necesidad de que en algún paraje solitario de las playas de Pisco, batida casi por las olas, se levante una estatua de bronce a Ildefonso, que recuerde a las generaciones cómo se muere por la patria?

VICTORIAS PATRIOTAS

Volvamos pues a referirnos al general Arenales, encargado, como sabemos, de internarse a la sierra, para debilitar la retaguardia de los defensores de Lima. Al llegar a Ica este jefe, las fuerzas españolas que venían huyendo desde Pisco, desmoralizadas, se pasaron unas a los patriotas, mientras otras continuaban su retirada en dirección a Palpa. Es entonces que el general Arenales pone una columna volante al mando del teniente coronel Rojas, con la misión de destruir a esas tropas realistas. Es en estas circunstancias que se producen las acciones de Changuillo y de Nazca, en las que los sables de los jinetes patriotas destrozan por completo a los enemigos de la libertad. El monumento que tenemos a la vista nos recuerda, pues, el heroísmo de esos soldados que lucharon y murieron por darnos libertad.

Y estas victorias de Changuillo, de Nazca y de Acarí fueron logradas – así lo reconocen el general Arenales, el teniente coronel Rojas…

VIII. PLACAS COLOCADAS POR LA COMISIÓN NACIONAL DEL SESQUICENTENARIO DE LA INDEPENDENCIA DEL PERÚ
150 AÑOS (1821 – 1971)
(Decreto Ley N 17815 del 16 de setiembre de 1969)

DEPARTAMENTO DE ICA
1. PISCO
A San Martín. Inaugurada en el Club Social “San Martín”, el 21 de octubre de 1970

2. CAUCATO
A la Expedición Libertadora. Inaugurada en la Casa Hacienda, el 13 de setiembre de 1970

3. CHANGUILLO
A las Fuerzas Patriotas. Inaugurada en la Plaza de Armas, el 15 de octubre de 1970

4. NASCA
A la Victoria de las Fuerzas Patriotas. Inaugurada en el jirón Lima (frente al Hotel de Turistas), el 14 de octubre de 1970

5. CHINCHA ALTA
A San Martín. Inaugurada en la Municipalidad, el 23 de setiembre de 1970

6. ICA
A la Proclamación de la Independencia. Inaugurada en la Municipalidad, el 21 de octubre de 1970

Fuente:
LIBRO “MEMORIA DE LA COMISIÓN NACIONAL DEL SESQUICENTENARIO DE LA INDEPENDENCIA DEL PERÚ ”
Presentada por el GENERAL DE DIVISIÓN EP ( r ) JUAN MENDOZA RODRÍGUEZ
Presidente de la Comisión Nacional del Sesquicentenario de la Independencia del Perú
1969 – 1979
LIMA – PERÚ 1974
Obra que se encuentra a disposición del público en general, en la BIBLIOTECA MUNICIPAL “JOSÉ DE SAN MARTÍN” DE ICA
N Registro: 11444

IX. CONCLUSIONES:

Queda confirmada la vital importancia de la hoy denominada Región Ica, para el inicio victorioso de la Guerra de la Independencia del Perú y Sudamérica, con hechos documentados por los mismos altos mandos del Ejército Real del Perú; militares españoles que se sublevaron y depusieron al Virrey Pezuela y apoyaron al nuevo Virrey La Serna, con quien lograron mantener la guerra por recapturar el Perú, durante cuatro largos años.

Queda confirmada la desidia e indiferencia de los gobiernos centrales de la República del Perú, que no le dieron importancia a los personajes, hechos y escenarios históricos, de la Región Ica, durante el proceso de la Independencia Nacional; a excepción del monumental trabajo de investigación, impulsado por el gobierno militar en los años 1968 a 1974, con la publicación de valiosos libros de la “Colección Documental de la Independencia del Perú”, valiosa obra de grandes historiadores peruanos, quienes han resaltando la participación y contribución de la Región Ica a nuestra Independencia Nacional.

Es necesario un nuevo impulso del actual Gobierno Central, en tiempos de pandemia y post pandemia, de financiar nuevas investigaciones históricas, actividades y proyectos educativos, actividades y proyectos editoriales; en modo físico, presencial y virtual, y financiar campañas publicitarias fomentando la HISTORIA Y LA IDENTIDAD NACIONAL en el Bicentenario de la Independencia Nacional.

El gobierno central y el sector privado, deben articular esfuerzos para rescatar de las garras de la irresponsabilidad y de la falta de valores, a las nuevas generaciones de peruanos, entre 0 a 20 años de edad; que demuestran su total falta de identidad y una baja autoestima, al no respetar la ley y no cumplir con los protocolos de bioseguridad para prevenir el Covid 19; y como consecuencia, se están produciendo trágicos hechos, con la pérdida de vidas humanas, hechos registrados y que son de conocimiento público.

Se requiere una masiva y efectiva campaña educativa de valores, buscando el cambio de actitud de nuestra población, que se está convirtiendo en vulnerable, por la precaria salud mental producto del stress, el pánico y el miedo frente a la pandemia.

En la era digital, está en manos del gobierno central, de los gobiernos regionales y locales, impulsar estrategias de participación ciudadana, motivar y canalizar la energía y creatividad en el uso de la tecnología digital, de nuestros niños y jóvenes milenians, en temas que enriquezcan y mejoren su actitud, frente a la adversidad, como la conmemoración virtual, del BICENTENARIO DE LA INDEPENDENCIA DE LA REGIÓN ICA Y DEL PERÚ.

Ica, 15 de octubre del 2020

Investigación:
Mag. Juan Carlos Romaní Chacón

Municipalidad Provincial de Ica
Biblioteca Municipal “José de San Martín”

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